Declaración del Congreso Nacional FeTERA 2019

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XXI Congreso Nacional Extraordinario de FeTERA
Córdoba, 26 y 27 de abril de 2019

¡¡¡Convocatoria a construir un gran Paro Nacional y movilización del 30/04/2019!!!

Desde la FeTERA convocamos a construir un gran paro nacional para el 30 de abril próximo, paso necesario para intervenir en la acumulación de fuerzas populares en defensa de nuestros derechos, por la soberanía y en un marco de la lucha por la democracia, la libertad sindical en una perspectiva de independencia y liberación nacional y social.

Nuestro desafío es contra el acuerdo con el FMI, que condiciona nuestro presente y futuro, gane quien gane en las elecciones presidenciales de fin de año. El programa de ajuste y las reformas laborales y previsionales allí contenidas afectan nuestros derechos y condiciones de vida cotidiana, por lo que nos comprometemos con la lucha y organización popular para confrontar con los objetivos del poder.

La política es integral y va más allá de cualquier elección, por lo que defendemos el derecho a la lucha cotidiana y a la construcción de poder del pueblo.

Más allá de lo inmediato a reivindicar desde el movimiento de trabajadores, pretendemos intervenir desde la lucha cotidiana y en especial del Paro Nacional próximo, sobre el papel del trabajo en el presente y en el futuro, para rechazar toda proclamación discursiva que discute el papel del trabajo en el presente y el futuro.

Es más, desde la FeTERA sostenemos que sin trabajo no hay futuro, y por eso, nos comprometemos a luchar contra el discurso y la práctica del capital y el poder de las clases dominantes para difundir un proyecto propio y alternativo desde las trabajadoras y los trabajadores, que promueva una lógica favorable para la mayoría empobrecida de la sociedad.

Coyuntura

El dato principal del momento es la ofensiva del capital contra el trabajo, la naturaleza y la sociedad. Se trata de una iniciativa política de largo aliento que asociamos al medio siglo que nos separa de la histórica gesta del “Cordobazo” y que se materializa en la actualidad con el gobierno de Macri, el PRO y Cambiemos con sus asociados en los gobiernos provinciales, el poder judicial y la complicidad legislativa de la oposición complaciente. Es un proceso nacional, regional y mundial. Esta iniciativa actual tiene antecedentes en la dictadura genocida de 1976 y en las reaccionarias medidas asumidas en los 90, bajo el menemismo y la alianza que devino en la crisis del 2001. Ahora se retoman aquellos viejos objetivos y se avanza en el ataque a los derechos laborales, previsionales y populares.

Los datos del desempleo, subempleo y precariedad laboral, junto a la caída de los ingresos populares, sean salarios, jubilaciones o beneficios sociales, son la expresión cotidiana de la ofensiva contra el trabajo y que se manifiesta bajo el intento de reaccionarias reformas laborales, previsionales y tributarias, incluida la obstaculización y si pudieran, la desaparición de las organizaciones sociales, sindicales y populares. El objetivo es la restricción y/o eliminación de derechos logrados con la lucha y organización popular por más de un siglo de historia de lucha de clases. Vienen por los convenios colectivos de trabajo y la legislación protectoria de los derechos laborales.

El proceso de ofensiva contra la naturaleza se expresa en el modelo productivo del agro negocio, la mega minería a cielo abierto y la nueva meca de las inversiones que se manifiestan en la producción y exportación de hidrocarburos no convencionales en el yacimiento de Vaca Muerta. Es el territorio privilegiado de las inversiones de las transnacionales petroleras estimuladas por los gobiernos nacional y provinciales, con la complicidad del sindicalismo que negoció los convenios colectivos con baja de derechos de las trabajadoras y trabajadores para favorecer la ganancia de las empresas. No solo se afectan los derechos laborales, sino que se amenaza el hábitat y las condiciones ambientales con el método de la fractura hidráulica.

La ofensiva contra la sociedad se materializa en el estímulo al consumismo y a una conducta social que promueve el individualismo para un modelo de producción y de desarrollo asociado a la mayor concentración empresarial y la extranjerización de la economía. El aumento de las tarifas de servicios públicos privatizados es una muestra del interés por las ganancias de las empresas por encima de la satisfacción de los derechos sociales entre los que destacamos el derecho a la energía.

El modelo del poder es el agro-negocio, la mega-minería a cielo abierto y la súper-explotación de las reservas de gas y petróleo no convencional, tanto como las de litio y otros recursos naturales necesarios para asegurar la producción y reproducción del régimen del capital. Junto a ello estimulan la especulación financiera, por lo que el creciente endeudamiento externo es totalmente funcional a la lógica mundial de las ganancias de las transnacionales y por eso el fortalecimiento de los lazos de dependencia de la Argentina y la región al sistema mundial del capitalismo. Todo ocurre en un marco general de crisis que trasciende la economía y se proyecta en el plano de la política con la aparición de proyectos autoritarios como bien expresan Trump en EEUU, Bolsonaro en Brasil y la creciente represión del gobierno Macri, afirmando la ley antiterrorista y variados mecanismos que pretenden condicionar el conflicto y la lucha social.

Nuestra lucha y el movimiento obrero

Desde la FeTERA luchamos por la soberanía sobre los recursos naturales y servicios públicos, porque son un derecho y no una mercancía, cuestión esencial que define la política energética y los tarifazos, aun cuando ahora suspenden los aumentos hasta fin de año. La suspensión transitoria se enmarca en medidas dispuestas por razones electorales, las que se retomarán finalizado el acto electoral.

Nuestra preocupación va más allá del mayor precio establecido por tarifas que solo contemplan las necesidades de las ganancias de las empresas, y se concentra en la defensa soberana de los bienes comunes y la producción al servicio de las necesidades sociales en condiciones de defensa de la naturaleza para el conjunto de la humanidad y futuras generaciones.

En esas condiciones nos pronunciamos a favor del reclamo de las trabajadoras y trabajadores de la EPEC y acompañamos solidariamente el conflicto en EPEC, en defensa del Convenio Colectivo de Trabajo que sostiene el colectivo de trabajadoras y trabajadores de Luz y Fuerza de Córdoba. Comprometemos nuestro esfuerzo militante para acompañar la lucha y nacionalizarla. No es solo una cuestión sectorial o provincial, sino que la concebimos como una lucha nacional en defensa de la soberanía y por una energía como derecho de los pueblos.

La FeTERA asume como propia toda la lucha del movimiento obrero en el país y se solidariza con todos los conflictos más allá de lo sectorial referido a la energía. Somos conscientes que la ofensiva es contra todas y todos las trabajadoras y trabajadores, activos y pasivos, por lo que nuestro compromiso es con la clase y desde allí nos sumamos en la construcción de un proyecto nacional asociado a la brega latinoamericana por otro mundo posible. La dimensión regional y mundial nos contiene, ya que la ofensiva del capital se concentra hoy en la iniciativa estratégica del gobierno de EEUU y sus socios en la región contra Venezuela y por extensión contra Cuba, entre otros procesos, intentando frenar cualquier experiencia de autonomía en la construcción de una nueva sociedad a favor de los pueblos.

Nuestro compromiso supone el fortalecimiento de nuestra fuerza manifestada en las organizaciones adheridas a la FeTERA y todas las iniciativas, campañas y emprendimientos en desarrollo en defensa de nuestros intereses.

Destacamos la lucha por nuestra legalidad y personería, la que sostenemos en el orden local e internacional, que reiteramos anualmente en la OIT. Mención especial para la Mutual Energía, que necesita fortalecerse entre las trabajadoras y trabajadores, no solo de la energía, para potenciar un proceso propio de resolución de necesidades insatisfechas bajo las condiciones actuales de ofensiva capitalista.

El movimiento obrero está desafiado en la actualidad, para recuperar la gesta de los 60 y 70, del Cordobazo, los rosariazos y los diversos procesos devenidos en acciones de masas en el país en aquellos años de acumulación de poder popular, con un sindicalismo clasista, antimperialista y anticapitalista, que tuvo en Agustín Tosco, René Salamanca y Atilio López, la diversidad y convergencia necesaria de una unidad de acción que pudo dotar de efectividad la estrategia de acumulación de fuerzas del movimiento obrero en defensa de sus intereses, contra la dictadura y con una perspectiva de liberación nacional y social. La respuesta a esa acumulación popular de fuerzas fue la violencia del paramilitarismo y el terrorismo de Estado desde el proceso vivido entre 1975 y 1976 en adelante, lo que inaugura nuestra época de resistencia y construcción para la disputa del poder.

Considerando la emergencia del movimiento de mujeres en estos años, incorporamos a nuestras definiciones y caracterizaciones la lucha contra el patriarcalismo y toda forma de discriminación y racismo. La lucha por la igualdad de género debemos asumirla en nuestras propias organizaciones para favorecer el proceso integral de emancipación en la lucha de las mujeres y los hombres de nuestras organizaciones y del conjunto del pueblo.

Unidad de acción

Hoy como ayer, ante la estrategia del poder se requiere una respuesta unificada del movimiento obrero, por eso, para nosotros desde la FeTERA en la CTA Autónoma, la principal tarea es la unidad de acción.

Con ese espíritu convocamos al paro nacional del 30/4 próximo y confirmar para el Primero de Mayo nuestro compromiso de lucha en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores y Trabajadoras de todo el mundo.

La unidad lograda no alcanza y estamos comprometidos a ir por más, lo que supone derrotar al viejo modelo sindical que hegemoniza al movimiento sindical en el país. Es un desafío que nos propusimos en la década del 90 del siglo pasado cuando construimos la CTA y que se mantiene en el presente.

Desde la FeTERA ratificamos nuestra adhesión al propósito original que hoy sustentamos desde la CTA Autónoma y convocamos a fortalecer los lazos de unidad de acción y la construcción de un proyecto estratégico del movimiento obrero en defensa de nuestros intereses de clase. Desde allí pretendemos ir por un proyecto de alcance nacional y contenido popular en defensa de la Soberanía y los derechos de nuestro pueblo.

Córdoba, 27 de abril de 2019