Política Energética

Sindicatos por la democracia energética

“Un marco que garantice la dirección democrática y control público de la energía”

En el marco del congreso internacional organizado por la CTA “Iniciativa de poder para un mundo necesario” en el que confluyeron  más de 150 centrales sindicales de todos los continentes y  que ofició como antesala al Congreso Nacional de la misma central de trabajadores, FeTERA  pudo acceder a una breve charla con Sean Sweeney y Lara Skinner, representantes de la iniciativa “Sindicatos por la democracia energética”.

Sindicatos por la Democracia Energética es una iniciativa global y multisectorial para avanzar en el control y la dirección democrática de los sistemas energéticos como forma de promover soluciones a la crisis climática, a la pobreza energética, a la degradación de la tierra y sus pueblos y al avance sobre los derechos y protecciones de los trabajadores.

¿Cuál es el principal objetivo de la iniciativa “Sindicatos por la Democracia Energética”?

El principal objetivo es comenzar una conversación seria con los sindicatos de todo el mundo a partir de la necesidad de obtener un grado mayor de control democrático sobre los sistemas mundiales de energía. Por el momento, las fuerzas del mercado están controlando y dominando el sistema de energía y esto contribuye a una mayor contaminación, a profundizar el calentamiento global y a debilitar el crecimiento de la energía renovable. Sabemos y es de público conocimiento, que frente a la crisis climática tenemos que hacer una transición -en un período que llevará algunas décadas- y pasar del uso de combustibles fósiles a la utilización de energía renovable. Pero esta es una transición que simplemente no está ocurriendo. Por eso, es importante que esta emergencia planetaria sea tomada en cuestión por los sindicatos. Comprendemos las dificultades que algunos sindicatos enfrentarán por esto, pero es necesario lidiar por un marco que garantice la dirección democrática y control público de la energía.

¿Por qué es importante que los trabajadores y sus sindicatos se comprometan a lidiar esta batalla?

Creemos que el enfoque neoliberal para el sector energético ha generado muchísimos problemas para el medioambiente pero también para los trabajadores. Bajo este proceso se han afectado también las tasas de sindicalización en el sector; se sigue sin considerar seriamente los aspectos vinculados a la salud y a la seguridad, por ejemplo. El único objetivo es obtener mayor ganancia. Por eso hacer una la transición a un sistema energético más sostenible tiene que ser una preocupación global, de los trabajadores, de la comunidad y de todos los que habitamos el planeta.

Es también imperante que tengamos un servicio energético de alta calidad, a precio razonable y disponible para todos. En este sentido, con este proyecto estamos tratando de resolver el problema de la pobreza energética, y en este plano creemos que si los sindicatos no tienen una visión propia de la democracia energética y de la necesidad de tener un desarrollo energético sostenible y bajo en carbono, los gobiernos y las corporaciones determinarán lo sucede en el sector.

¿Tienen alguna mirada formada sobre el proceso que se está desarrollando en América Latina en materia energética?

Al momento vemos en América Latina el rápido desarrollo de los recursos naturales para ser vendidos en el mercado mundial. Esto está generando una gran cantidad de ingresos, fundamentalmente para las elites de América Latina, pero también para los países que están buscando desarrollarse. Son procesos que deben ser abordados. Los países que son muy dependientes de los combustibles fósiles deben tener un espacio especial para la transición a una economía de base renovable. No coincidimos y estamos en contra del modelo de desarrollo energético que se está ofreciendo en todo el mundo, que se centra en el uso intenso del carbono, propagando la ganancia  y el consumo como modo de vida. Este proceso sinfín de acumulación y de lucro es la clave del problema y además una amenaza a nuestra propia supervivencia.

¿Qué visión tienen de fracking?

En los EE.UU. hemos visto ya un montón de fracking (fractura hidráulica), es un problema ambiental de gran importancia para el agua y también en lo que refiere a la emanación de metano en la atmósfera. Un gas de efecto invernadero muy potente que se fuga en grandes volúmenes de los pozos de extracción. El fracking también está matando a la industria de energía renovable en los EE.UU., el uso del viento y de la energía solar se ha reducido debido al crecimiento de este gas barato. En ese plan EE.UU. se encuentra avanzando en la estrategia de exportación de este gas a Europa, China y otros países. Para nosotros no hay duda que el fracking tiene un enorme daño socio-ambiental.

¿Cuándo comenzó la iniciativa “Sindicatos por la Democracia Energética” y en qué etapa se encuentran ahora?

Lanzamos el proyecto con una mesa redonda en Nueva York en octubre de 2012, en donde más de 70 sindicalistas de 19 países diferentes participaron de los debates sobre la democracia energética, la crisis climática y la emergencia energética. Ahora estamos nuevamente en una etapa de lanzamiento invitando a nuevos sindicatos a unirse con nosotros y construir esta comunidad sindical por la democracia energética.

Reportaje y traducción: Prensa FeTERA-CTA

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